sábado, 8 de diciembre de 2012

Tres encuentros, tres historias, tres resultados.

    De tríos, tríadas y trilogías va la cosa. Espero que esté a la altura de algunas de las más grandes de la historia, que confío en que mis lectores más frikis recuerden con ilusión. 
  Mucho ha llovido desde la última entrada en este blog, especialmente para el poco tiempo transcurrido; y me atrevería a decir que casi a gusto de todos. Desde entonces, hemos jugado tres partidos con todos los juegos y los resultados posibles, de los que hay mucho que decir y mucho más que analizar. Técnicas, tácticas, sensaciones, habilidades, ocasiones, evoluciones... Ante la complicación presente para narrar todos estos eventos con el tiempo transcurrido, sobra decir que es posible que mi memoria será lo suficientemente selectiva como para que cualquier coincidencia con la realidad pueda ser meramente casual, y aún así sorprendentemente acertada.

     Tras nuestro primer encuentro liguero nos tocaba afrontar un encuentro de mayor calibre contra God Bless Tito, rival que en el pasado ya nos venció contundentemente. Con un equipo improvisadamente unido por alambres, con bajas sustanciales y notablemente la ausencia indefinida de Guedes, nos presentamos el lunes 26 de noviembre a las 14:00 en la cancha. Nuestra mayor esperanza se debía a la presencia de Manu, que siempre imprime una solidez y carácter en el equipo por encima de todo elogio. En la grada también estábamos espectadores inusuales, con la esperanza de sufrir de nuevo un desarrollo épico a la par que espectacular. 
    Con el debido respeto al rival, empezamos el partido con la mejor solidez defensiva, calibrando su habilidad e intentando neutralizar sus armas más peligrosas. Además, con Pedro como única referencia ofensiva estirando el campo hacia arriba, nos sorprendimos con muchas más facilidades para sacar la pelota jugada ante semejante rival. La seguridad transferida por Manu permitía las combinaciones tan simples como perfectas con Nacho primero y Castillo después, evitando toda pérdida de balón innecesaria que pudiera comprometernos. Ellos tocaban con velocidad y agilidad, pero ninguno de mis compañeros desatendió sus deberes defensivos, provocando que el partido cayera en un ritmo poco dañino en el que nos sentíamos cómodos. Fue así como en una jugada a balón parado, aprovechamos la solidez impregnada para que Pedro le pusiera un balón a Manu en el corazón del área, que colocó inexorablemente en la portería ante la pasividad rival. Bastaron un par de pruebas con su portero para comprobar que era su talón de Aquiles; y Manu fue la encarnación del bello Paris de Troya para acertar con un dardo lejano en el fondo de las mallas. El 2 -0 brillaba en el marcador (puramente imaginario) en el ecuador de la primera mitad; el rival ni lo había visto venir, pero no era en absoluto desmerecido.


     Era su turno de tomar la iniciativa para demostrar sus cualidades, y aprovecharon la falta de confianza de nuestro portero amateur para recortar distancias en el marcador. Pero no consiguieron cambiar la dinámica, y seguíamos haciendo nuestro juego sin problemas de confianza. Al borde de la primera mitad, Manu retrasó un balón hacia Santos (¿Héctor?), quién se encontraba con una enorme cantidad de espacio para tirar: el primer tiro fue interceptado por la defensa, pero como si del mismísimo Kobe Bryant se tratara, cogió su propio rebote ante la confusión defensiva rival y soltó un potente disparo se coló tras golpear el larguero. No estábamos acabando de celebrarlo, y mientras yo estaba intentando restablecer la concentración de mis compañeros : "No os distraigáis, no queda nada para el descanso, concentración y defended jugando como hasta ahora". No falla, a la jugada siguiente; gol. 3-2 y no había tiempo para más antes del descanso.

     No tenía mucho que decirles, lo estaban haciendo mejor que nunca, todos ayudaban y los cambios desde el banquillo encajaban con una sólida insólita hasta para el mismísimo marqués Del Bosque. El equipo estaba rindiendo, el rival era difícil pero había pocos motivos para que el partido se nos escapara. Sólo teníamos que administrar bien nuestras energías y sobreponernos a todo obstáculo que pudiera surgir. Tras la reanudación ellos salieron mejor que nosotros, y el cambio de portero nos dio un momento de debilidad y falta de confianza en la defensa. Un tiro lejano se le escurrió a Santos, portero provisional, y dejó el partido en empate. Nada había cambiado, y seguíamos jugando como antes. Ni siquiera cuando en otra jugada aislada marcaron el cuarto gol y se colocaron por delante en el marcador parecía que nos viniéramos abajo. Quedaban unos 14 minutos de partido, y era tiempo suficiente para vender muy cara la derrota. En una buena combinación, Manu sacó un pase largo para Ignacio, quién subía rápidamente la banda como llevaba haciendo todo el partido. Un recorte rápido provocó una falta flagrante desde una posición complicada, pero no imposible. Todos sabíamos quién tenía que tirarla. Tres rivales en la barrera, el otro cerrando en el centro del área; y Manu colocando la pelota. Lo siguiente que recuerdo es oír el palo y ver el balón en la escuadra.
    Era el empate: 4-4. Y por primera vez, parece que el rival estaba al borde de la extenuación, mientras que nosotros corríamos y atacábamos desde el primer minuto (permítanme la licencia del plural mayestático aunque mi lesión de tobillo me condenaba a sufrir desde la banda). El partido estaba en un equilibrio casi virtual, que podía romperse en cualquier momento. Sin embargo, lo que se rompió fue la tibia de un rival en una ocasión de peligro en nuestro área, al intentar una filigrana frente a Santos. Quedaban 7 minutos de partido, pero en ese momento todos sabíamos que se había acabado.
El rival se quedaba con cuatro jugadores, tras la lesión de ese y la marcha de otro; y nosotros, orgullosos del partido presentado y reconociendo el gran partido que nos habían planteado, no tuvimos ningún problema en aceptar con el debido señorío el empate pactado, que hacía una justicia poética y nos permitirá a todos soñar y divagar con los hipotéticos desenlaces posibles. Si la guerra de Troya fue demasiado larga, esta se zanjó con un armisticio sin vencedores ni vencidos (aunque muerto Patroclo, en esta ocasión Aquiles se tenía que ir sin ocasión de vengarlo), evitando mas víctimas y dejando a todos contentos, después de haber combatido únicamente por la belleza del propio combate.
Desde aquí hablo en nombre de todo mi equipo para mandarle un mensaje de apoyo y desearle una pronta recuperación al rival lesionado; nuestro fútbol no tiene más objetivo que la diversión y el resultado, que este año nos está siendo mucho más favorable, nunca será más que un objetivo secundario.

[...]

    Al día siguiente, con la memoria de tan épico encuentro y el cansancio acumulado en nuestras piernas, nos enfrentamos al equipo amigo Jungla-Dit. En aras de ir recuperándome de mi lesión, y de participar activamente de las posibles epopeyas prosaicas que pudieran suceder, decidí ocupar la portería todo el partido para liberar a mis compañeros de esa tarea; permitiéndoles a ellos centrarse en sus otras labores y a mí tener un punto de vista privilegiado de todo el partido. El partido tenía un aire enrarecido, entre la confianza y la amistad latente unida a la seriedad extrema para no desmerecer al rival. El partido transcurrió según lo esperable y el marcador así lo reflejó, por lo que me dispongo a resumir las sensaciones por encima de los hechos acontecidos. Antes de nada, estoy orgulloso del partido planteado por mis compañeros, que cometieron pocos errores, sabiendo que ante un rival así todo error acaba como gol en contra. Corrieron más que nunca, y el cansancio hizo mella desde los primeros instantes. Tuvimos serios problemas para sacar la pelota, en los que mi ayuda desde la portería fue demasiado inútil (he de recordar al lector incauto que en fútbol sala el portero sólo puede tocar el balón una vez por jugada, durante 5 segundos si es en su campo, so pena de cometer cesión), la mayoría por mérito del rival que dedicó gran parte de la primera parte a una presión encomiable. Ellos tuvieron tanta habilidad como suerte para marcar, con los famosos tiros potentes de Kike que tuve el gusto de afrontar, más de uno se coló desviado por un defensa que no llegó a tiempo de cerrar. La primera parte cerró con un merecido 5-0 a su favor; por lo que decidieron aflojar la intensidad de la segunda parte y dedicarse a algo más lúdico. Nos permitieron jugar y tocar, por lo que nos encontramos mucho más cómodos en la segunda parte, pese a que no fuimos capaces de anotar ninguna de nuestras ocasiones. Este esfuerzo extra en ataque se vio claramente repercutido en nuestra solidez defensiva, que no fue capaz de aguantar la velocidad rival, dándoles margen a algunas bonitas combinaciones y filigranas. Todos ellos firmaron un buen partido, en acorde con sus habilidades respectivas. El partido finalizó 8-0; y he de decir que estoy agradecido al rival por la aparente seriedad con la que jugaron algunas partes del partido y el buen rollo de otras, sin necesidad de menospreciar o humillar. Mis compañeros por su parte lo hicieron bastante bien, y más si tenemos en cuenta el cansancio acumulado y la baja de alguna referencia fundamental de nuestro juego, tanto en ataque como en defensa.

[...]

    Como véreis hasta aquí me he limitado a hacer un resumen más o menos literario de lo sucedido, sin aburrir a los lectores, presumiblemente expertos en fútbol y conocedores del juego habitual del equipo, con análisis más exhaustivos de los beneficios, causas y resultados de estas variaciones de nuestro juego. En estos pocos partidos transcurridos desde que soy capitán de este equipo, nuestra dinámica ha cambiado un tanto inexplicablemente, y he sido fiel testigo y espectador de la misma en todos nuestros encuentros. Si me he abstenido de hacer dicho análisis hasta ahora es porque, salvo la evidente influencia del buen hacer de Manu en nuestros partidos, flagrante y remarcada desde el primer encuentro que narre; y la muy notable mejora física y estratégica de Seijo desde que se liberó de sus responsabilidades de capitán, el resto de factores destacables fueron la causa fehaciente del desarrollo del tercer encuentro que me dispongo a narrar, entre esta caterva de imprevisibles sucesos:

                       

   El pasado lunes 3 de diciembre, fecha en la que el ex-capitán Seijo y yo mismo celebramos nuestro cumpleaños, nos enfrentamos en la cancha de baloncesto contra el Arsenal Tintop, en el que milita nuestro conocido Daniel Paniagua. Todos nuestros reportes de ojeadores nos informaban de que este era el otro equipo más asequible del grupo después del que ya habíamos enfrentado; y que su trayectoria en las pasadas temporadas había sido casi paralela a la nuestra. Era pues, un encuentro prometedor en el que tendríamos que dar lo mejor de nosotros para imponernos. Era un encuentro importante, porque mostraría nuestra hipotética mejoría. Era como una lucha contra nosotros mismos a través del espejo. Era como cuando en un videojuego compites a contrarreloj, contra tu anterior crono, y ves el fantasma de tu antiguo jugador con su partida. Jugábamos además en condiciones extremas, con 5 jugadores únicamente, contra un equipo que suponíamos rápido e infatigable. 4 valientes jugadores de campo además de yo mismo: Santos, Pedro, Nacho e Ignacio. Para enfrentar un partido vital. Yo volvía a jugar de portero, para dirigir a mi equipo desde dentro, pero estaba deseando que alguien cansado quisiera cambiarme para correr y jugar un poco, luchar más activamente por el equipo. Aunque he de confesar que no me disgusta nada eso de llevar la responsabilidad de la portería y organizar a mis compañeros desde atrás.
     Nuestras primeras impresiones fueron de sorpresa, porque resultaron ser un equipo serio, muy rápido y hábil, bien colocado y que distribuía con mucha seriedad e inteligencia. Muy por encima de lo previsto; pero ya habíamos jugado contra mejores rivales.  Con las recetas típicas intentamos resistir sus embistes, economizando hasta el último gramo de energía porque sabíamos que lo íbamos a necesitar. A los cinco minutos empezábamos a flaquear... "¡Santos, pégate a ese, que no tire!" Gol por toda la escuadra, antes de que llegara a taparle bien. No estábamos jugando mal, pero no teníamos sensación de poder llegar a crear peligro; como si nos faltara algo. Un par de jugadas después, otro zurdazo del mismo jugador se colaba por la escuadra opuesta ante mi impasibilidad. 2-0. En esos momentos, reconozco que mi confianza y mi ánimo estaban por debajo de lo esperado y de lo debido por mis responsabilidades. Sin embargo, en la magia del fútbol hay ciertas sensaciones que sólo son palpables dentro del campo, apenas inapreciables o imperceptibles para los que no están en contacto con el balón. Estas sensaciones son las que explican que un equipo que tenía esa habilidad técnica tuviera un registro de resultados tan pésimo. Mis compañeros ya habían encontrado las grietas que harían que su muralla se desplomaría. Poco a poco, Nacho tomo la batuta para erigirse como MVP de un partido memorable. Empezó a tocar y distribuir con mucho criterio, combinando con Santos e Ignacio mejor de lo que yo les había visto hacer hasta ahora. Poco a poco empezábamos a despegar, y Pedro marcó tras un buen desmarque tras un gol que fue toda una declaración de intenciones. Y volvió a hacerlo, metiéndole el cuerpo al rival, para sellar el empate a los pocos minutos. Sin embargo, si todo fuera un camino de rosas, sería demasiado fácil y aburrido para que yo tuviera nada que escribir. El agotamiento físico jugaba en nuestra contra, y el tiempo hasta el descanso se nos empezaba a hacer eterno. Movidos por un orgullo y un compañerismo sin par, ningún compañero accedía a cambiarnos, y buscábamos una posesión para poder pedir el tiempo muerto. Fue en esos momentos agónicos cuando, en pos de un desafío aún mayor, para que la hazaña quedara esculpida en la historia, el rival nos marcó un gol que confirmó nuestro bajón mental tradicional al filo del descanso. Aún tenemos que remediar esos problemas, pero la primera parte había cerrado 3-2 para ellos. Un resultado agridulce, bien podía haber sido mayor o menor. El caso es que al descanso teníamos muy claro el camino a seguir y como queríamos que acabara el partido. No tuve mucho que decirle a mis compañeros, sabían mejor que yo lo que sabían y tenían que hacer; y con ese ánimo salieron la segunda parte con energías renovadas.


     Pedro fue la personificación del peligro, al establecerse como un delantero sólido que le ganó la posición en cada balón, protegiendo y conservando la pelota al más puro estilo de Adebayor o Benzemá. Igual fue por la inesperada presencia de público femenino, pero recordó al partido de Llorente frente a Portugal en cuartos del mundial de Sudáfrica de 2010, derribando los defensas como si fueran bolos. Incluso definió insospechadamente bien cuando se dio la ocasión, metiendo bien la puntita ante el portero al estilo clásico del delantero rápido y escabullido. Santos confirmó su creciente progresión tanto en habilidad como en físico, luchando para confirmar su juego de Khedira. Corrió, presionó, regateó, avanzó con verticalidad y distribuyó cuando fue preciso. Nacho e Ignacio se entendieron perfectamente en defensa, cubriendo y presionando, sacando el balón con seguridad. De hecho, hasta obedecían mis órdenes de colocación, cosa impensable si estuviera yo en el campo. Incluso avanzaban usando regates simples para desordenar al rival, aprovechando su falta de ánimo en defensa. Aún así cuando Pedro marcó el gol del empate en el minuto 8 de la segunda parte (3-3), cerrando su victorioso hat-trick, tuvimos que pedir tiempo muerto para recuperarnos; como quién toma aire antes del último largo, el del sprint final para ganar la carrera. Como en Pekín 2008, ellos eran Cavic y nosotros éramos Phelps. Lo que quedaba de partido se iba a decidir por quien tuviera la mejor actitud, un partido por la fuerza del espíritu cuando la del cuerpo empieza a escasear. Había que creer en la victoria, cuando está todo en la cabeza no se puede flaquear cuando decaigan las ganas. Yo sabía que el partido estaba en mis manos, y que si no me marcaban acabaríamos ganando, que sólo tenía que confiar en mis compañeros para que marcaran un último gol; y pasara lo que pasara ese balón no entraría en mi portería. Así fue escurriéndose el tiempo, agotando tanto a unos como a otros.
      Y cuando ya sólo quedaban dos minutos, Santos fingió el quiebro, corrió al desmarque adelantando por milésimas a su defensor, y metió el pie lo justo en un saque de córner, con la certeza de que eso se convertiría en el gol de la ansiada victoria. 4-3. El poco tiempo que quedaba se desvaneció entre los ataques de un rival desbocado, que se fueron estampando uno tras otro inevitablemente contra nuestra defensa, perfectamente plantada.

[...]

    En estos tres partidos, un empate, una victoria y una derrota, hemos jugado mejor que en ninguno de los partidos jugados hasta esta temporada. No puede ser una mera coincidencia con mi ausencia, y estoy muy satisfecho del juego de combinación que desarrollan mis compañeros en mi ausencia, aunque este me vaya a condenar al banquillo o la portería indefinidamente. Quedan infinidad de detalles por pulir, principalmente aquellos de cara al gol, porque ha quedado bien claro que cuando marcamos no perdemos. La mejora física de algunos compañeros como Seijo, Santos o Pedro es trascendente y permite el desarrollo táctico de otros como Nacho. Con el tiempo y la actitud se irán salvando mágicamente estos detalles, como ha sucedido hasta ahora, lo único que queda es conservar la confianza para mantener esta dinámica.


Nota: Quiero finalizar rogando que me disculpen todos los apasionados lectores que llevan tiempo esperando ansiadamente novedades de nuestros últimos encuentros y sus resultados insospechados; pero ya supondrán que cuando las noticias se acumulan se necesita cada vez más tiempo para describirlas, y cuanto más tiempo pasa más noticias surgen. Aunque parezca mentira, la inspiración a la hora de escribir sandeces requiere de un tiempo del que todos escaseamos aún superior al que usamos para leerlas. Como cronista, he de decir que da gusto cuando los hechos superan a la épica y me exigen un esfuerzo mucho menor a la hora de encontrar las palabras para describirlos adecuadamente. Sé que se le puede impregnar un toque más épico y glorioso a la magnitud de los hechos, pero hay ocasiones como esta en las que sencillamente no es necesario.
Nota 2:   Recuerdo a nuestros lectores que llevamos en liga 2 victorias, 1 empate y 1 derrota que suman un total de 7 puntos. Las fotos del artículo son bastante aleatorias para distraer al lector de tan abundante cantidad de texto, estuve a punto de poner un book entero de Mourinho. Se admiten sugerencias para futuras entradas; pero no me vengáis con señoríos, valors, seny, humildat y esas polladas. Sí, he dicho polladas, tenía ganas ya entre tanto palabro inútil.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Crónica de una victoria anunciada

     Buenos días a todos nuestros lectores. Hoy la introducción será larga, ármense de paciencia.
    Hace ya casi un año que no escribo en este blog, en parte por falta de ideas y de originalidad para poder narrar cada partido la misma historia, sólo que con otros nombres. Ha llovido mucho desde entonces, pero no hubo grandes cambios. Cerramos la temporada pasada como la anterior, sin obtener ninguna victoria: de hecho perdimos más de uno, más de dos y hasta más de tres partidos en los que fuimos ganando hasta escasos minutos del final. Plantamos cara con frecuencia, pero nos faltaba algo. Sabíamos que era cuestión de tiempo que el marcador acabara cayendo de nuestro lado.

    Después, un largo verano para recuperar energía y prepararse al nuevo asalto. Con ligeros cambios en el equipo, Seijo dejando la capitanía a Sanju e Ignacio como subcapitán en funciones. Modificaciones también en el formato del torneo, esta vez nos tocaba en un grupo de 7, pero habría también copa. En nuestro grupo, un par de desconocidos, pero la sorpresa de coincidir con el Jungla-DIT;  fusión de Telecolegas e Ingeniebrios. Al menos un rival (probablemente superior) que ya era suficiente ilusión y motivación para nosotros. Todos ansiábamos el primer partido, pero la primera semana nos tocaba descansar. Parecía que el momento no llegaba nunca. 

      Debutamos el martes pasado contra Galianos F.C. Era un equipo formado por los descartes de liga externa. Jugadores hábiles, tácticos; que sin embargo no combinaban bien entre ellos. El estilo rebelde brasileño. Tampoco lo necesitaron, la verdad. Nosotros intentamos plantear un partido serio, pero la baja de Guedes en la portería era un abismo difícil de superar. Como los espartanos en las Termópilas, teníamos que atacar y avanzar con el miedo de saber la espalda descubierta. Su superioridad técnica era notable; pero intentamos compensarla con táctica, estrategia; y ante todo entrega y seriedad. Nuestro mayor defecto es que en el momento en el que cualquiera de estas flaquee o empiecen a agotársenos las fuerzas, todo el equipo se desmorona; y encajamos a placer. Sin embargo, nos intentamos rehacer a cada golpe, como un boxeador en el ring frente a un outsider mucho más rápido que el, al que apenas consigue acertar con cada golpe que intenta, y cuyos contrataques serán temibles. De este modo, Sanju anotó el 2-1 con un buen disparo desde lejos, y a partir de entonces el rival abandonó su ingenuidad y se dedicó a completar su labor. Acabamos 7-1, pero perdiendo apabullantemente por los puntos, pero en todo momento aguantamos el Knock-out

       Debo destacar que había brotes que afloraban esperanza. Santos, cuyo rendimiento siempre había sido una incógnita; y del que siempre se había esperado más bien poco, hizo un partido muy digno en el que aguantó el físico hasta el último minuto, con una destacable labor de equipo. Se diría que está opositando para hacer labores de Khedira; un "tronco" aparentemente carente de habilidad técnica, y sin embargo fundamental en el juego y con mucha más visión de juego de lo que se le presuponía, tocando con una efectividad y simpleza en ciertos momentos de la que deberíamos aprender los demás. Además, Seijo realizó el que probablemente fue su mejor partido hasta la fecha con Goal Fiction, con una solidez aceptable mientras realizaba labores bajo palos, y una solidez mayor tanto en ataque como en defensa en el terreno de juego. Si su mayor defecto hasta ahora había sido la seriedad, las ganas y la fuerza en defensa, tanto de delantero como detrás, hizo esfuerzo para paliarlos con creces.

      Y en estas circunstancias nos avecinábamos al partido del pasado jueves, 15 de Noviembre de 2012, frente al Spoynting de Fotón (mi felicitación personal al equipo rival por la elección del nombre), debut en liga esta temporada.
      Nuestra inteligencia e informes de ojeadores y contactos en otros equipos nos daban datos de que podía ser un equipo asequible; por lo que nuestras ganas aumentaban. Sin embargo, por otra parte, nuestras bajas aumentaban rápidamente: una inesperada lesión de tobillo de Sanju le condenaba a la baja (durante al menos un par de semanas) y Pedro no podría acudir a la hora por razones académicas. Sólo tendríamos 5 jugadores de inicio, 5 valerosos nombres que estarán grabados en adelante en la historia de la épica : Nacho, Santos, Seijo, Castillo e Ignacio. Un servidor estaría presenciándolo todo, impotente, desde la banda; en compañía de nuestro excelentísimo, amado y nunca bien ponderado público. Hasta algún ojeador de equipos rivales se presentó buscando recabar información acerca de nuestro juego. Mis únicas instrucciones a mis hombres habían sido de jugar con calma, divirtiéndose; que no importaba el resultado: la victoria podría esperar aún si hacia falta.
      No debieron calar muy profundas. Las primeras impresiones son siempre fundamentales, y el partido parecía claramente retratado. El equipo rival no buscaba la excelencia, conocía sus limitaciones, y no tenía ningún pudor en dejarnos el balón para realizar nuestro juego y cerrarse atrás. En el fútbol jamás hay rival pequeño. Sin embargo, ante esta situación, nuestro equipo se desorientó y se desubicó, atacando en tromba, desordenadamente, sin saber a quién pasar, defender. Perdieron la perspectiva de la portería con el toque del balón, podían avanzar metros con seguridad pero ninguno se atrevía a tirar, sin saber a quién le correspondía esa tarea. Buscaban e intentaban algún detalle técnico que no eran capaces de realizar, alguno de Santos arrancó carcajadas entre el público. Parecíamos débiles y poco serios, contrariamente a los valores que siempre hemos buscado. Se echaban de menos esos hombres de entrega y espíritu que no tienen temor en tirar del equipo y establecen criterio, como Pedro y Manu. Faltaba una referencia en ataque.
        Durante el desconcierto inicial el equipo rival aprovechó para sacar sus armas. A través de su hombre más rápido y habilidoso, el número 6, montó 3 contras en las que les cayeron 3 goles inapelables. Joder. Tres duros golpes que dejaron al equipo al borde del KO técnico. Como imagen de nuestro juego, el cielo se había engrisecido completamente y auguraba una tormenta, lo que nos faltaba. Había que recuperar la cabeza y cortar la hemorragia. Algunos con más suerte que otros, pero ellos hicieron lo que debían y todos eran merecidos. Ellos se empezaban a venir arriba, veían asequible su victoria: su estrategia, encerrarse atrás y aguantar el resto del partido. Los ojeadores rivales se marcharon dando por concluido el encuentro. Craso error.
       Entonces pidieron tiempo muerto, cuando yo estaba apunto de pedirlo, y era nuestra ocasión perfecta para reconducir el partido. Llevábamos 15 minutos de juego, aún quedaba mucho partido. Ellos tenían un cambio más, por lo que nos daría tiempo a recuperar el aire y las fuerzas. Me acerqué a alentar a mis compañeros e intentar que recuperaran el orden y el juego, el sentimiento general era de incomprensión y desconcierto. Teniendo el balón, pudiendo jugar, no era comprensible que no fuéramos (muy) por delante. Sólo faltaba claridad de ideas y profundidad; la consigna era clara: había que hacer que lo que quedara de partido se le hiciera el tiempo más inagotablemente largo que hubieran vivido. Al reanudar el juego, las cosas ya se veían más claras. Los cincos minutos hasta el descanso destacaron por nuestra solidez, pero su portería parecía todavía lejos. Venga chavales, aguantad.

          
        Ese puntito de savoir-faire que nos faltaba llegó personificado en Pedro al rás del descanso. Como Gandalf en el abismo de Helm, como la Libertad guiando al pueblo en el famoso cuadro de Delacroix. Estaba destinado a erigirse como la referencia en ataque y devolver al equipo la energía suficiente para perforar la portería rival. Icónicamente el cielo se empezó a despejar aflorando los primeros rayos de sol. Al revés que en los estadios de fútbol, empezó a llegar público, que siempre son una referencia importante. Ante la atenta mirada de Guedes y Juanito (importante estrella rival, ambos miembros del equipo de Liga externa), y de Jon y Kike, ex-componentes y corazón del extinto Rayo Teleñeco en el que tuve el orgullo de participar; el equipo se dispuso para la remontada. El rival se borró y el enemigo a batir ahora era el reloj. Con el tiempo en contra, Pedro supuso la capacidad de conducir y de aguantar la pelota en ataque, buscando de vez en cuando la combinación, y el tiro que se necesitaba. Los demás se contagiaron de ganas y seriedad, y advertidos de los peligros del rival atacaron con más cabeza; no volveríamos a pecar de incautos. En la grada teníamos el corazón en un puño, entre la emoción y los nervios el tiempo parecía volar. Todas nuestras jugadas acababan en disparo o en córner, y ellos empezaban a flaquear en defensa, el balón se paseaba por su área pero no había forma de que entrara. Aún.
       Minuto 6 de la segunda parte: en uno de los saques de córner le queda el balón a Pedro, liberado en medio del área, como un náufrago en una isla en mitad del Pacífico sur, quien la coloca sin pensar al fondo de la red. 3-1. Wilson. Se rompe el maleficio y el rival ya está pidiendo la hora. Nos tenemos que venir arriba en la presión, pero sin descuidar la espalda y las peligrosísimas contras de su número 6. Tienen serios problemas a la hora de sacar la pelota, cometen errores y pierden balones en zonas críticas. Flaquean en defensa, combinamos agusto y sólo tenemos un objetivo en mente. Ellos ya están perdiendo tiempo, que se nos escurre entre los dedos, estrángulandonos. Tic tac, tic tac. Pedro roba con fuerza un balón en mitad de su campo, la retiene entre dos y ve la subida de Santos por la banda derecha. Tic. Un zurdo, perfecto. Intenta el centro-chut que remata Castillo a placer. Tac.  3-2. Quedan 8 minutos, de la grada sólo se escuchan gritos de ánimo que instan a la presión y al ataque extremo. Santos y Seijo recuperan la velocidad y las ganas, la fuerza al corte cuando es necesaria. De repente al equipo le sobra energía. Tic. Seijo recupera un balón, Pedro está solo; no falla cuando más se le necesita. Tac. 3-3, empate. Minuto 15 de la segunda parte.
      El equipo rival ya está perdido y desordenado. No saben si buscar la victoria, que en esos momentos parecía inalcanzable vista la situación. Tampoco si conformarse con un empate en un partido que habían estado a punto de ganar y se les escurría entre los dedos. Pero ya saben que cerrarse atrás probablemente no sería suficiente. La ambición es un arma de doble filo, y en este caso aceleró su perdición. Minuto 17,30; Santos se impone en un balón dividido y le pone el pase largo a Seijo, sólo ante el portero. No duda y define perfectamente el gol de la remontada con un tiro raso cruzado a la base del palo largo. Iniesta de mi vida4-3, el partido es nuestro. Más cerca el 5-3 que el 4-4. Ya un sol de invierno radiaba con fuerza y picaba en nuestras pieles. Todo el tiempo que había intentado perder el rival hasta entonces se acumuló en su contra, formando una montaña que fueron lógicamente incapaces de superar. 


          La esperada primera victoria era finalmente nuestra, parecía que nos había hecho sudar mucho más de lo esperado. Así sabrá mucho más dulce. No me molestaré en hacer un análisis más detallado de las aportaciones individuales de cada uno, pues hoy sólo importa el resultado colectivo. El buen hacer y el valor para superar la adversidad. No hay gesta fácil ni asequible. En adelante quedará grabada en nuestra memoria; y en nuestras retinas, las de nosotros los afortunados espectadores que presenciamos este encarnizado duelo desde la impotencia de la banda, animando hasta la extenuación a los paladines que defendían nuestros colores.


martes, 6 de noviembre de 2012

Un Día Más


Un día más, un año más, comienza la temporada. La gente, al vernos año tras año, pierde la esperanza, y nosotros, a pesar de tenerlo todo en contra, aumentamos nuestras expectativas, nuestro deseo de llegar más lejos. "No es muy difícil llegar más lejos con vuestro palmarés" dirán. Ellos suelen reír cuando comentamos lo de cero partidos ganados el año pasado, ni mucho menos fue lo esperado, es duro pero es así, lo que pasó, pasó. Ahora comienza un nuevo año. No es ni un nuevo ciclo, ni una nueva era,... Somos los que eramos hace 8 meses, un grupo de amigos que se divierten jugando cuando tienen la ocasión, y a mucha honra.

Podrán decir que no tenemos físico, ni técnica, ni control, ni nada. Podrán decir lo que quieran porque, seguramente, tendrán razón. Pero lo que no podrán decir es que no nos divertimos, que no fue bonito jugar codo con codo entre amigos, en nuestro tercer año en el equipo para la mayoría, nuestro cuarto en la carrera, la que nos ha hecho degustar la derrota tantas veces. Ya no nos amarga su sabor, lo vemos como algo normal, y es ahora, cuando uno se libera de esa prisión mental, cuando llega la revolución. Únicamente cuando se pierde todo somos libres para actuar decía Tyler Durden, y es el momento de actuar.

No pido implicación, sé de sobra que la hay en cada partido, no pido devoción por la causa; lo único que se me antoja es que un año más, una hora a la semana, volvamos a ser un equipo, volvamos a estar unidos todos con fe en la victoria, y que durante esos cuarenta minutos demos todo por el gol y que, persistiendo, llegue, que nos haga sentir mejores, que nos haga sentir bien con nosotros mismos y felices con nuestro equipo, que nos haga sentir que el esfuerzo del momento valió la pena.

Y es justo de eso, de sentir, de lo que va todo esto, porque conocemos demasiado bien la derrota, porque decir que una vez empatamos nos sabe más bien a poco. Por todo eso, quiero sentir la alegría y compartirla, quiero saber lo que se siente al ganar con este equipo y quiero saber que no descansaremos hasta encontrar la victoria.

"Tomorrow we'll discover
What our God in Heaven has in store!
One more dawn
One more day
One day more!"

jueves, 1 de diciembre de 2011

Confesiones de un futbolista de mierda

Se acelera el tiempo y se acumulan los acontecimientos, en esta montaña rusa que es la liga. De momento - y nada parece predecir que va a acabar pronto - estamos en la cuesta abajo inicial, casi caída libre. Igual vendrán los ahora los loopings, la emoción con todo lo que conlleva. Pero hasta el momento, la mayor diversión. Y espero que el lector me disculpe, porque me dispongo a escribir las dos últimas crónicas consecutivas; pero el que se aburra que se salte lo que quiera, o que ponga un marcador y lo lea en otro momento.

Y llamádme exquisito si os parece, pero lo más lógico me parece ir contando las cosas en orden cronológico, tal como sucedieron; sin inútiles florituras literarias.

El primer partido nos enfrentaba a la Juve de Thevenin. Un rival cuánto menos asequible, y nos lo pasamos bastante bien. Perdimos, eso sí. Pero por fin jugabamos contra gente de nuestra edad, lo cual nos daba bastante confianza; y encima no tenían recambios, y nuestras bajas no eran tampoco muy numerosas. El partido fue bronco y duro, bastante estricto y volcado en la eficacia, y sin embargo no cayeron muchos goles. Posiblemente el partido más aburrido para la afición mas fiel de todas. Esta afición que está casi esposada al equipo, en las buenas y en las malas, a veces más numerosa y otras veces menos, pero siempre igual de enérgica. Y sin duda, envidiable. La juve de los hermanos Derrick comenzó jugando su juego, planteando su juego y midiendo muy bien las fuerzas y la estrategia. Un gol tempranero les colocaba por delante, con toda la ventaja de defender el fuerte desde la colina mientras durara el asedio, hasta que la campana llegara a rescatarlos. Nos vimos con el control del balón, con el deber de jugar y luchar a ganar; pero aún con la ayuda de Manu al equipo le faltó frescura. Fue probablemente lo más destacable del equipo, especialmente por un tirazo al larguero desde nuestro campo, y ya van unos cuantos. Pedro hizo una muy buena primera parte, pero es un jugador extraño que sólo jugara bien una de las dos partes. Si el rival es bueno, empezara perdiendo balones y atascado, y en la segunda parte desplegará su juego de toque, ayudando al equipo; y si le permiten avanzar se encarga de tirar para adelante del equipo, hasta que vea que le permiten conducir con cierta comodidad y le entre un cierto gen de Lass. Sanju tenía las piernas plomizas e inútiles, como encadenado; y su actuación dejo mucho que desear, y posiblemente estuvo menos tiempo del merecido en el banquillo. Los demás cuajaron un partido decente, en su tónica, aunque sin ningún brillo. Ni siquiera la gran esperanza que habita en la portería evito que el marcador reflejara un resultado más esperanzador, y porque no decirlo, tal vez más justo. Y cómo no, ya en los estertores finales del partido y con el equipo medio muerto y medio perdido, un equipo que se había dedicado sin fruto a lanzar peligrosísimas estocadas a la contra todo el partido, tuvieron que dar fruto en las dos últimas contras del partido; sin piedad del desorden y el caos formado entre nuestras filas. Finalmente, un 3-0; nuestro mejor resultado hasta la fecha en uno de nuestros partidos más aburridos.

Sin embargo, la única ventaja que le veo a este tipo de crónica es que va a quedar muchísimo más palpable la contraposición con el siguiente partido; que fue todo lo opuesto.

Nos tocaba enfrentarnos al temido Equipo Team, unos de los mejores de la liga. Y sobretodo temido por la deserción de nuestros amigos; ya que nuestro jugador nº12 Andreo; y nuestro queridísimo portero Guedes, esta vez hacían parte del enemigo. Sin embargo, este era mayor motivo para nuestra ilusión, y sin duda el partido al que más ganas teníamos y tenemos esta temporada. Y semejante duelo en la cumbre fue recibido como se merecía, no exagero si digo que en algunos partidos se han visto los campos de Sport del Sardinero más vacíos que nuestra pista como estaba hoy. Sin Guedes, Manu se plantó en la primera parte en la portería, y el equipo demostró que cuando conserva las fuerzas y la mente puede hacerlo muy bien. Con una sólida defensa y cierto criterio con la pelota, conseguimos ponernos 1-0, gracias al gol de Pedro. Sin embargo, el miedo a la reacción rival potenció dicha reacción, y el resto de la primera parte fue un recital rival ante un equipo en desbandada. Cayeron 4 o 5 goles, pero Manu, que paró lo justo, tenía la impresión de que entraron muchos más. El descanso no fue suficiente para enfriar la mente, y tras el cambio de portero por Castillo - que pide que la afición lo conozca como Chester - la frialdad de Manu en el campo tardo en imponerse. Para cuando el partido se estabilizó, con el gol de Sanju, la diferencia ya era dificilmente salvable. Hombre a hombre, salvo Manu, que luchó con cierto pundonor (que me gustaría personalmente agradecer), la mayoría de nosotros jugó mejor al ataque y falló mucho en defensa; aunque en este caso hay que reconocer que es por mérito del rival. Castillo ha hecho un partido digno, y se nota que cuando esta en forma le aporta mucho al equipo; pero tiene que recuperar parte de su físico aún, y al final de la primera parte ya estaba superado. Sanju ha hecho un partido decente arriba, con un gol ajustado y un par de filigranas que hicieron la delicia del píblico incluidas (me ha pedido personalmente que le recuerde a Andreo, que en la vuelta ya le enseñara un poco más), pero en defensa ha sido el culpable de la mayoría de los goles. Santos ha mostrado una clara mejoría esta temporada y se atreve con tiros cada vez mas decentes, pero le falta muchísima disciplina y algo de seriedad en defensa también. Pedro, lesionado y bastante afectado por su rodilla, ha cuajado un partido digno, mezclando defensa y ofensa - cuánto más proporcionadamente lo hace, más crece el equipo cualitativamente - y probablemente agradeciera un descanso más equilibrado con respecto a otros partidos. Ignacio ha hecho un partido sobrio, sin milagros, pero tampoco era un equipo que lo permitiese. Manu tampoco ha hecho su mejor partido, pero siempre cumple en defensa y en ataque; aunque hay que decir que el equipo en general no ha explotado al máximo sus opciones en ataque, y ante un rival como el de hoy, lógicamente eso no se podía permitir.
El partido acabó 2-9, y sin embargo ha sido de los partidos más bonitos y divertidos que hemos jugado, en el que más movimiento de balón y de jugadores ha habido, y en el que mejor se ha tratado la pelota. Bastantes ocasiones incluso para nosotros ante un rival de esta talla. Y eso que en algunos momentos se han crecido quizás demasiado, y siempre hay que guardarle respeto al rival, y aunque han primado las ganas de jugar y la amistad igual hubieran merecido un trato más estricto. Y si no apoyamos a Manu en ciertas acciones, es porque considerábamos que con el panorama presente, moralmente no merecía la pena calentar el partido. Pero me han llegado disculpas formales de jugadores como Andreo, que además es una grandísima persona como así lo refleja su gesto - Dios sabe que odio parecerme a cualquier periodista cutre, tonto y odioso del Marca, pero considero que la situación lo merece y que el lector es lo suficientemente inteligente y capaz para entender el contexto y leerlo como se merece-.

Y como siempre, la gran presencia de público en las gradas, entre ellos grandes entendidos del fútbol y mejores comentaristas como Juanito, Xepa, Kikor o Lois han contribuido para animar aún más este partido, entretenido como ha sido; por lo que les agradezco a todos su presencia y les incito fervientemente a seguir acompañandonos en otras ocasiones. Y honrar la memoria del Capi, de su reina Cersei y del lesionado Nacho, todos hoy ausentes, que seguro que hubieran sido espectadores y actores en tal heroico espectáculo.

Y aunque suene paradójico o dificil de creer, mañana más, porque nos toca afrontar a la épica y jugar con todo en contra frente a otro nuevo rival. Ya les contaremos.

N.B. : En un brote de inspiración inicial, había decidido titular esta crónica "Sensación de Vivir"; sin embargo, ya que no hacía ninguna referencia en especial a una serie que no he visto - ni creo que ninguno de vosotros lo haya hecho, pues nos pilló muy críos e ignorantes - y de la cual desconozco hasta el argumento; dicho título parecía un poco incoherente por un lado y pretencioso por el otro, digno de algún pseudo-filósofo (Dios me libre) que trate de justificar su lucha con una ideología - y no hablo necesariamente de Guardiola - o, mucho peor aún, de cierto alumno y compañero de IRIN. Por lo que pensé que el actual era bastante mas humilde (pero humildad de verdad, no de la del Barça) y sincero; y que con suerte incluso conseguía motivar a nuestros jugadores más indies, igual hasta a Santos.

jueves, 3 de noviembre de 2011

El "pupas"

La verdad es que hay poco reseñar de la última derrota del equipo; algo que no es ninguna novedad, pero que nos afecta como siempre. Yo, que siempre he sido optimista, lo veo una grandísima cualidad, y es que este noble equipo jamás pierde la ilusión, y entre un traspiés y otro, siempre tiene tiempo a levantarse y plantar cara antes de volver a besar el suelo. Y es que ahora que ha vuelto Manu, somos más del Atleti que nunca.

El rival de esta semana era perfectamente asequible, el juego no ha sido nada malo, y teníamos mas plantilla y mas en forma - a excepción de Sanju que era duda médica, pero se puso a punto a última hora; y Pedro que ha caido a mitad del encuentro - el resultado es idéntico al de la jornada pasada. Otro 6-1, y parecemos un mal jugador de tennis, probablemente del atleti. Vamos con lo futbolístico, que sé que es lo que menos os interesa, puesto que el mismo partido lo vimos todos, y como espectáculo no fue precisamente grandioso. El rival no fue mucho mejor que nosotros, aunque nos hizo mucho daño con su juego incisivo y sorprendentemente rápido para lo que se podía esperar por la edad y la falta de cambios. Pero la experiencia es un punto, y pese al gran portero que teníamos, Guedes, y que esta vez no pudo hacer sus milagros; así que jugaron su juego y marcaron las que tuvieron. Que tampoco fueron tantas, pero fueron o claras o suertudas. Pero la suerte hay que tenerla y que aprovecharla, y hay equipos como el Atleti, que jamás la tendrán de su lado, y otros que jamás la sabrán ver. Nosotros pudimos y debimos hacerlo mejor, pero cuando la bici no tiene frenos cuesta mucho pararla si las cosas se ponen cuesta abajo. El colmo fue el gol cantado que fallaron entre Sanju y Manu - posiblemente poseído por el espiritu del gran Kiko Narváez - ; muestra de que no se marca sólo con buena intención, y que en la lucha no hay perdón. De nuestro equipo, destaco la prometedora aportación de Manu, que no hizo su mejor partido; pero confío que no se contagie de la dinámica negativa del equipo y sea el revulsivo que esta llamado a ser. También el sólido partido de Ignacio, que como Xabi Alonso, nunca hace una labor muy resultona y destacada, pero siempre destacable; sabe hacer lo que se le pide y sigue siendo un perfecto cumplidor. Y Pedro, antes de caer lesionado, ha cuajado un partido más que decente y sigue ganando en criterio como necesita el equipo; marcando nuestro gol. Y finalmente, me encomiendo a la virgen de Zocueca para que Santos siga mejorando en sus actuaciones, ya que hoy parece que motivado por su reciente ascenso al equipo A, ha cuajado un partido decente en el que, como siempre, sólo le ha faltado fuerza y ganas.



Pero quieran que no, estos equipos malditos son los que mas cariño y respeto infunden. Y a mayores penas, más grande será una alegría cuando llegue, y más grande la ilusión partido a partido. Y si hay algo envidiable del atleti es "sinuna duda, la afitsión". Y no hay otra como la nuestra, que veo que acudió a nuestra llamada, y hoy ha estado ahí apoyándonos como siempre, como si de un matrimonio se tratara, en las buenas y en las malas. Y confío en que estén con nosotros el próximo, y los siguientes; por lo menos hasta que el maestro Sabina nos componga un himno.

lunes, 31 de octubre de 2011

Por donde empezar...

La entrada de hoy, más por necesidad que por el indiscutible afán de palabrería de un servidor, tiene pinta de ser larga. Para empezar, como cronista - no confundir con tronista, como los de cierto programa de televisión, que yo estoy considerablemente más bueno; aunque a través de la pantalla lamentablemente no podáis apreciarlo - le debo una disculpa, o cuanto menos una explicación, al eternamente fiel seguidor de este blog y por tanto de este equipo. Como los más avispados habréis constatado, las últimas dos crónicas, el esprint final y episodio más emocionante de la temporada pasada, brillan por su ausencia. Estoy seguro de que cada uno le habréis adjudicado diversos motivos a esta carencia de material de emocionante a la par que emotiva lectura; pero probablemente ninguno sospechéis el verdadero motivo. Los mejor pensados deduciriáis que se las habría comido mi perro - si bien no poseo tan noble animal -, otros que los resultados dejaban poco lugar a la imaginación y no merecían ser narrados; alguno que tal ausencia daba a entender la imprevisible trayectoria del equipo, que habría afectado a mi estado de ánimo, eliminando cualquier gana de poder juntar palabras de lo doloroso que sería en mi el recuerdo; y los peor pensados, como no, que no me salió de mis dos ilústrisimas glándulas genitales. Quiero dejar bien claro que esto es completamente falso, al igual que es falso que no me hubiera dado cuenta de la modificación de formato del susodicho blog - para los romanos: "Excusatio non petitia, acusatio manifesta" - pues con toda mi buena fe, solo quería mantener intacta la ilusión y la esperanza de nuestros seguidores, librándola de todo pesar, para tiempos futuros.
Pues bien, esos tiempos futuros han llegado.

La nueva temporada ha llegado, como muy claro os debe haber quedado en la entrada anterior. Sin embargo, lo que no parece tan claro es que nos ha pillado en plena pretemporada. En frío. Con el equipo sin carburar, y ni siquiera tocar, afrontamos el partido la semana pasada con algunas bajas, bastante notables. Actitud como siempre, sobró, pues si en algo pecamos nunca es de falta de entrega. Pero la potencia sin control no sirve de nada. El equipo salió al campo con muchas ganas, como el toro en Las Ventas, y se desfogó corriendo detrás del balón. Sin Guedes de portero, Ignacio tuvo una muy buena actuación en la primera mitad. Sanju, que salió como revulsivo cuando las fuerzas de un equipo cansado de seguir la pelota comenzaban a flaquear, hizo lo que se le podía pedir, y marcó un gol que entró a regañadientes tras una jugada personal. Ante el arreón consecuente del rival, al equipo le falto tibieza y cabeza, que no nos pudo contagiar una de las aportaciones estelares de esta nueva temporada, Pablo Castillo - alias Paul Castle, al otro lado del charco- muy destacado durante toda la primera mitad. Así llegó el gol del empate rival, y con él, las primeras dudas de un Ignacio, hasta entonces milagroso, que perdió en un instante toda la solidez mostrada hasta la fecha y encajó otros dos antes del descanso.
A la vuelta del descanso, más de lo mismo. Con el resultado ya afianzado, el equipo tocó con mas criterio y no lo hizo mal, pero faltó una chispa a la hora de definir, porque ocasiones hubo. Seijo como portero no hizo un "Javi Varas", pero tampoco había ningun derecho para exigírselo, y acabo encajando otros 3 en una actuación aceptable. Ignacio, fuera de la portería también tuvo una actuación más que decente, haciendo lo que se le puede pedir. Castillo, hasta entonces muy eficaz, se perdió un poco agotado por el cansancio, y Nacho tambien pagó el precio del esfuerzo de la primera mitad; pero destacó la clara mejoría de Pedro en la segunda mitad, que abrió algun espacio entre las altas torres rivales - porque, aunque no lo haya destacado hasta ahora, el rival era cuanto menos un equipo de altura- y tocó con cierto criterio ayudando en la creación. Y así el partido quedo estancado hasta la lesión de Sanju en los minutos finales, y el posterior pitido final, cerrando el marcador con un tanto injusto 6-1. Porque si bien no merecimos ganar, la derrota no mereció en absoluto ser tan abultada. Y aunque carezca un poco de sentido hablar de "merecer" en temas futbolísticos, es innegable que acusamos la ausencia de un guardameta de renombre como Guedes.
El balance de este primer partido, casi de pretemporada, no es muy prometedor; y además nos vemos lastrados por las amargas y esperamos que cortísimas lesiones de Nacho y Sanju. Con Sahin lesionado, el virus FIFA, el villarato, platini, la UEFA, la RFEF, el capitalismo, los anarcosindicalistas-nazis y toda la mala suerte en contra, os tendremos al tanto de nuestras épicas aventuras y desventuras.

Antes de despedirme, quería hacer la sugerencia a nuestros seguidores de que siguieran el twitter del equipo @GoalFiction; así como el de nuestros jugadores: @daniseijo, @poverufi, @jsanjup, @igvaquero18, @ne14 y @JSanchezRnR (los otros dos desconozco su cuenta si la poseen). Respectivamente, Seijo de Perrilla, Cebolla, Sanju-landrón, Lucky Luke, Poli Egido, Jose Cantos, y cierran el once SandCastle y Manuel Becerro; es la alineación tipo de grandes entendedores del futbol en twitter como kakadlavaka.
Y una arrobaMención muy especial a nuestras seguidoras (y seguidores); en especial las que vinieron a vernos: la capitana, o la consorte, la mano negra de acero, alias Margaret Tatcher; y la guapísima subcapitana, que fueron víctimas de un intento de seducción por parte del equipo rival. Pero chavales, a eso sí que no nos ganan. Y a todos los demás, les animo a que vengan a darnos apoyo moral en el campo, más próximamente el miercoles a las 13; siempre y cuando la lluvia y las lesiones lo permitan.
Y sino, lucharemos tambien contra los elementos.

Comienza el Blog. Comienza el Show

A pesar de que la liga ya comenzó hace un mes, el desacuerdo entre la misma y la asociación de prensa ha provocado un retraso en el comienzo del blog de vuestro equipo favorito.

Antes de nada, tenemos que hablar de las novedades de esta temporada. La liga esta vez se compone de grupos de 8 y 9 equipos pasando los 4 primeros a la siguiente ronda. Lo tenemos difícil, como siempre, pero no faltará empeño.

Para ayudarnos en esta campaña, al equipo base del año pasado: Pedro, Sanju, Seijo, Ignacio y Manu; tenemos que añadir el acuerdo definitivo con Santos, cedido la temporada pasada al equipo por el Airo de Bailén F.C. y el fichaje de Pablo que sin duda aportará frescura a la plantilla. Por otro lado, se sigue negociando con Nacho por una renovación de su contrato para esta temporada y de la cual seguiremos informando.

Cabe destacar por último que este año en nuestro grupo, el duelo más importante se producirá en la jornada 6. El Equipo Team será el encargado de plantarnos cara entonces y no se lo pondremos nada fácil.

Pero hasta entonces queda un largo camino. Aston Birra en la primera jornada y el IES en la segunda para ir abriendo boca.

Ahora si que vuelve la liga, ahora vuelve el blog, ahora vuelve el buen juego y la diversión. Ya llegó Goal Fiction.

jueves, 31 de marzo de 2011

Gonzalonchus 3 - Goal Fiction 3 : Una nueva esperanza

Sé que la presente crónica llega con mucho mas retraso del esperado, pero los grandes hechos hay que dejarlos madurar para poder juzgarlos con la perspectiva que se merecen. No se debe escribir en caliente, y pese a no ser muy fiel a esta máxima, he decidido cumplirla por no poder contenerme de llenarme la boca con tan inmensidad de halagos y gloriosas palabras que jamás alcanzarían a describir en toda su grandeza los hechos acontecidos. Intentaría describirlos objetivamente, pero caballeros, ya saben que no hay manera de describir objetivamente la belleza.
El día se avecinaba duro y cambiante, como si los hados lo designarán por algún motivo especial que escapara de la comprensión de nosotros, los humildes mortales. Pero la fecha había sido señalada, en una voraz dinámica de venir jugando cada vez mejor y con mayor confianza, y posiblemente los rivales cada vez se fueran atreviendo más a cometer el peligroso error de confiarse por la estadística y osar infravalorarnos. Faltaba Ignacio de nuestro equipo titular, pero sobre nuestros corazones pesaba la carga de hacernos valer como si estuviera presente.



Y así fue, sin renunciar a nuestro espíritu, el equipo saltó al campo planteando el partido como mejor sabe, atacando y dejándose el alma en cada balón, con la mayor de las ambiciones. El dominio sobre el rival se manifestaba en ocasiones mas o menos claras, algún uno contra uno incluso; que sin embargo, por esto o por lo otro, no acababan como deberían al fondo de las redes. Y en defensa no estábamos cediendo terreno, sus ocasiones habían sido menos claras y más escasas. Sin embargo, quien quiera justicia que recurra a un tribunal, en el campo no existe un guión que seguir, y quien menos lo merecía, el equipo grande amedrentado, fue el que consiguió dañar primero. Pero si bien fue un golpe al marcador, no pudo tocar nuestro espíritu. Un gol, del que la mayor noticia fue que Guedes por primera vez en toda la temporada no hizo más de lo que se le pueda pedir humanamente a un portero.
Porque el equipo resurgió con mas ganas, y en un balón recuperado por Sanju en defensa, en una contra al filo del descanso que parecía clara para los nuestros, le entregó el esférico a Manu para que de un perfecto punterazo consiguiera, esta vez si, por fin batir al portero rival y clavarla al fondo de las mallas. Es mi deber como humilde narrador alabar su labor como revulsivo, pues es innegable el cambio que ha sufrido la dinámica del equipo desde su llegada, y mientras ha jugado, ha marcado; su eficacia es del todo incuestionable.
Pero el equipo no se conformaba con el empate, y a la vuelta del descanso siguió atacando con energías renovadas, como si acabaran de empezar. Todo el equipo desbocado en sus labores, sin parar de atacar pero sin ceder atrás, bajo una magistral dirección de Andreo (que amablemente había vuelto a acceder a ayudarnos a suplir la baja), unificaba su alma bajo un mismo objetivo. Pero si no hubiera momentos difíciles, no se podría distinguir a los héroes de los cobardes. Y en el primer fallo defensivo del partido, llegó el segundo gol del rival, demostrando porque eran líderes de grupo y habían conseguido ganar a campeones del torneo.
Pero se puede decir que el error fue suyo, porque jamás hay que herir a un león viejo. Y otra cosa no, pero no habrá equipo más curtido por la experiencia que el nuestro. La garra dañina del león la puso Seijo, en un precioso y preciso - valga el juego de palabras - zurdazo raso al palo opuesto; que hacía tambalearse al rival, ponía el empate en el marcador, y sobre todo arrancaba el clamor de una grada mucho mas poblada que frecuentemente; como si hubieran intuido el gran espectáculo que iban a presenciar. Algún gran entendido - en efecto, Juanito - se atrevió incluso a compararle con Silva (con permiso del gran Eduardo Inda, descubridor de grandes promesas con parecidos incongruentes a alguna estrella).
Y la acabó de hundir Andreo, remachando su estelar actuación revolviendo el balón en un córner y aprovechándose con la mayor pillería del gran Raúl. 3-2, el equipo ganando y el final cercano, la gesta estaba cerca de cumplirse. Pero nunca hay que cometer el error de subestimar al rival, y menos a uno tan peligroso como este, que nada más sacar de centro se marcó en dos zancadas un increíble golazo que entró por toda la escuadra de nuestro portero.
Pero hoy, ya no nos íbamos a dejar robar ni un punto más. El tiempo que quedaba, el equipo se dejó la piel en defensa y en ataque, sacando un par de balones bajo palos, teniendo más de una contra con ocasiones muy claras, pero que inexplicablemente de nuevo volvían a negarse a entrar. Incluso en los exteriores del partido, Sanju sacrificó lo poco que tiene de valioso por salvar y maximizar el resultado, taponando con sus partes reales un potente disparo rival. Pero la fortuna ya había juzgado, y nada podría mover ese marcador inapelable.

3-3, el primer resultado "digno" (digo resultado, porque partidos dignos ha habido bastantes) y sobretodo el equipo sumando su primer punto. Pero como la suerte sonríe a los audaces, y a los que perseveran, este punto nos da todavía la posibilidad de soñar: sólo quedan 2 partidos, contra los 2 rivales teóricamente mas asequibles (si bien nunca hay rival pequeño); y todavía no estamos matemáticamente eliminados.
En caso de ganar los dos, la gesta se podría lograr.

domingo, 13 de marzo de 2011

Morir matando: Goal Fiction 4 - Zenerbahçe 9.

Hola Goalfistas. Y golfos (sí, va por tí). Bienvenidos a una nueva crónica, una semana más, semana tras semana; de las aventuras del equipo de moda; otras épicas y quijotescas hazañas, que este capítulo Cervantes hubiera titulado: "De como la victoria no siempre señala al vencedor". Esta semana, jugábamos contra el máximo rival y vigente campeón, el equipo del "Capi", y como siempre el equipo respondió a la altura de tan gran cita. Hay que estar, cuando la épica llama a tu puerta.

Celebrando la vuelta de nuestro Robben, nuestro jugador de cristal, el maldito de las lesiones, Manu, el equipo decidió afrontar el partido sin más recurso que sus propios hombres. Esta vez no aparecería Gandalf, al amanecer del 5º día, para sacarnos las castañas del fuego en el abismo de Helm. No habría mas de los que somos, ni éramos mas de los que estábamos. Seríamos nosotros contra los mejores, de tú a tú.
Sin embargo, en nuestro duelo con el ego, nuestro examen con la fama, empezamos como siempre. Cómo nunca se espera, aunque siempre pase. Planteamos buen partido, plantando cara, pero el rival hirió primero; demostró el nivel con 3 goles que entraron como Napoleón por el arco del triunfo. Entonces fue cuando el equipo decidió que debía estar a la altura del reto. Con ganas renovadas, rezando porque aún no fuera demasiado tarde, Sanju robó un balón en el córner, salvo la posición y metió el balón que metía al equipo en el partido. Dicho y hecho, siguiente posesión, un pase de Sanju al demarque de Manu, que ve la incorporación de Ignacio, y como si de la pizarra se tratase, ve a la perfección el pase de la muerte, et voilà! Jugada de tiralíneas para que Manu estrenase su dorsal y su actuación por la puerta grande.
Tras esto, 3-2 al descanso; y sobretodo, ilusión y esperanza. Esperanza, porque el rival era la peor versión del mejor, sin recambios y con alguna baja, la perfecta víctima. Esperanza porque el equipo jugaba, porque el gol estaba ahí y sabíamos que íbamos a marcar más. Esperanza porque sabemos lo que es jugar por sentir; y ser, como el Atleti o el Racing, capaces de perder siempre, contra todos, y luego ganar cuando nadie podría ni se lo esperaría. Esperanza de llegar a ser el Tumbagigantes.
Pero a la vuelta del descanso, el rival tiró de galones, no iban a dejar que unos niños se les subieran a las barbas. Otros 3 goles y tierra de por medio. Pero el equipo jugaba, y ante todo, no se iba a rendir. Seijo tuvo sus mejores minutos, viendo y distribuyendo el juego mejor de lo que se le podría pedir, Ignacio impecable en defensa, y Nacho y Manu cumpliendo su labor fundamental impecablemente. Y ante todo, la batalla en la banda era nuestra; con Santos de público y nuevas fans de nuestros jugadores, Sólo era cuestión de tiempo.
Y entonces estuvo Sanju, a la altura de la expectativa, materializando las ganas de todo el equipo y tirando del carro cuando el destino le llamaba.
Dos jugadas estando donde había que estar, y 2 goles que suponían soñar con la gloria y aspirar a la grandeza. Individualmente, hat trick y pichichi indiscutible con actuación estelar, siempre por detrás del eterno salvador Guedes. Pero lo importante, 6-4 y al borde del abismo, de tú a tú contra el gran rival. Y el "Capi" viéndolo desde la banda.
Pero, ahí se quedó todo. El equipo enfurecido tuvo que demostrar porque piensan volver a ganar, y porque no pueden permitir que un novato les plante cara de esa manera. 3 goles más, cerrando el marcador, matando el partido y asegurándose de que no nos quedaran fuerzas ni tiempo para volver a meterles el miedo en el cuerpo. David fue aplastado por Goliath, pero por lo menos siempre quedará la cicatriz que le hemos dejado al gigante.



Épica, f: Conjunto de hechos gloriosos dignos de ser cantados en una epopeya.

miércoles, 2 de marzo de 2011

El corazón, de rojo y negro.

Hay animales que ven en blanco y negro, gente daltónica que ve sólo en algunos colores; y desde hoy no existen más que el rojo y el negro. No, no el mundo no se ha vuelto emo, ni gótico; por fin se han determinado los colores del equipo, que ya puede lucir en sus aguerridos torsos las nuevas equipaciones. Nuestras almas se han sintonizado para sentir en rojo y negro. No es casualidad que sean estos colores, aquellos que inspiraron en su día el Romanticismo, que inspira hoy nuestro equipo: la exaltación del sentimiento, la intensidad y futilidad de la vida, la búsqueda de la belleza y del arte, la esencia de la juventud y de la energía. El rojo de la sangre y el negro del hierro. El sentimiento, el corazón; y el músculo, la potencia. El fervor de Raúl y la potencia de Roberto Carlos. Si William Harvey descubrió arterias rojas y venas azules; el equipo esta tan profundo en nosotros que se han vuelto negras. Que tiemblen Paris, Milan, Tokio o Nueva York, ya saben de que se va a teñir la moda este año.
No somos rossoneri ni roji-negros, como los tiffosi del Milan; si bien sentimos la misma casta; el negro impera en nuestros dorsales, retando a los hados del destino. Aquel destino que llevó cierto día soleado de 1817 a Marie-Henri Beyle - Stendhal - a la basílica di Santa Croce de Florencia, y cuenta la leyenda que cuando entró sintió vértigo, se le aceleró el corazón y de desmayó al no ser capaz de asumir tanta belleza y tanta perfección. Desde entonces, se llama Síndrome de Stendhal al vértigo de la perfección. El mismo Stendhal que pasaría a la eternidad encarnado en su obra maestra, rayando la perfección: Le rouge et le noir - "El rojo y el negro" -. Y dos siglos después, nos encargaremos de que el rojo y el negro sigan personificando la perfección.

Los valientes que se encargarán de tan ardua tarea y que llevarán esos colores al fondo de todos serán:
- con el número 3, el gran capitán, serio candidato al pichichi y estandarte de los valores del equipo: SEIJO.
-con el número 7, un conocido de la liga, la voz de la experiencia, el eterno cumplidor y valedor de su numero : NACHO.
-con el número 8, el llamado a ser revulsivo del equipo, el punto de inflexión, volviendo desde el mas allá de los lesionados: MANU.
-con el número 9, el muro del equipo, la sangre y la casta, se deja el alma en cada balón, se mata por un pin: PEDRO.
-con el número 10, el mejor rematador, rápido al corte y siempre ágil: IGNACIO fideo di maría.
-y con el número 5, el subcapitán cronista y pluriempleao en general del equipo, el que nunca hace nada, "este humilde speaker ": SANJU.

Mención de honor para nuestro portero GUEDES que no gasta dorsal, y para todos los amigos que algún día hayan luchado o vayan a luchar por defender estos colores (veáse Santos, Andreo, Alberto, Pablo Pérez ...), que tienen reservados los dorsales 4 y 6.
Y como no podía faltar, sobre todo al jugador que más siente nuestros colores, ese que lleva el dorsal número 12 y que siempre está ahí como uno más para apoyarnos y darnos motivos para seguir luchando.

Y aprovecho para darle la enhorabuena a la sección de basket, que hoy ha obtenido una preciosa y épica victoria contra el ex-capi.

martes, 22 de febrero de 2011

Por los santos cojones: Goal Fiction 1 - IES 7

No nos queda otra que ganar, tras otra derrota abultada del equipo favorito. Y está vez, desplegando un juego atrevido y decente, pero con problemas para la definición y a la hora de marcar diferencias, falta la mentalidad para ganar un partido. En un duelo equilibrado, encajamos rápido dos goles en 2 jugadas de tiralíneas, marcando 2 goles fáciles y encima de los que dejan mella psicológica, 2 descuidos que tiran por tierra todo el trabajo y gran parte de la esperanza. Con una buena actuación de Nacho y de Andreo (que nuevamente le prestó su ayuda al club al que siempre consideró su alma que pertenecía); y la salida de José (llamado Sanju) como revulsivo - que anecdóticamente el autocorrector tiende a corregirme por repulsivo, ordenadores con sentido del humor - el partido se equilibró en juego antes del descanso con alguna clara ocasión antes del descanso (notablemente una preciosa volea de un pase largo que no entró por la escuadra por la magnífica actuación del guardameta rival) que erráticamente no conseguimos materializar; conservando pues el marcador muy a nuestro pesar.
En la segunda parte, se repitió el mismo guión, abultando el marcador y ya dando por escapado el partido, el equipo se dedicó a practicar e intentar por lo menos mejorar su fútbol. No creamos espectáculo sólo para el público, hoy lamentablemente ausente - más siempre vivo en nuestros corazones-, lo nuestro es puro amor al arte. Y la materialización, la sublimación de nuestra habilidad vino como no pudo ser de otra manera con el gol de Santos, el gol de la controversia. Un gol de chorra, literalmente claro. Y digo controversia porque es un gol improbable, en matemática es la esencia de la reducción al absurdo en sí. Lo metió el jugador que menos lo buscó, y el que posiblemente menos peligro ha creado en el área rival en toda la temporada; un jugador con tanta habilidad en ambas piernas, que en lugar de ser ambidiestro es "ambizurdo" (igualmente malo con las dos), y como no le quedaba otra, lo metió con la que más y mejor maneja, la tercera. Como si marcara Mascherano en el Barça. O Gago en el Madrid. Como que te toque la lotería sin comprar el décimo. Lo metió por y con cojones, los suyos y los de todos nosotros. Se abrió la defensa, se paró el mundo; para que Santos, y su polla, marcaran. Si llega a retransmitir el Marca el partido y yo fuera el ilustre Santiago Segurola - Dios quisiera que algún día pueda aspirar a admirar la suela de su zapato como cronista - este gol se lo hubieran dado a Cristiano Ronaldo, o al centrador en su defecto, o sino en propia puerta, o como última alternativa se lo hubieran adjudicado al poste. Pero la vida es irónica y caprichosa, el destino absurdo, y la bola inexplicablemente entró, para la mayor alegría de todos; demostrándonos que para marcar no hay que merecérselo: hay que estar ahí y empujarla. Y ahí estaremos.





Por último, comentar un lamentable suceso que demuestra la mala suerte del equipo y de toda la entidad en general. Por si no habíamos tenido suficientes accidentes, hemos de añadirles el tremendo golpe y posible grave lesión de la mas bellas de nuestras cheerleaders (para los que no tengáis Inglés I: animadoras), en un desafortunado resbalón - que bien parecía una perfecta performancia de una plancha de espaldas de algún hábil saltador olímpico de trampolín-. Desde aquí desearle una pronta recuperación para que siga meneando sus pompones con la misma energía y destreza, animando y potenciando la delantera.

viernes, 18 de febrero de 2011

The Boys are Back: Goal Fiction - IES

Después de exámenes, idas y venidas, suspensos y alegrías comienza un nuevo semestre, y con él, comienza la vuelta de la liga interna. Para empezar con buen pie, Goal Fiction se enfrentará a los segundos de grupo: IES. En lugar de desanimar, este dato nos da más fuerza ya que la derrota contra IES fue la menos abultada de todas las que hemos tenido, tan solo encajamos un gol a la ida.

Y precisamente eso, fuerza, es lo que debemos conseguir en toda la ronda de vuelta ya que, lo que muchos tildan de milagro, Goal Fiction solo lo ve como un reto a batir.

Conseguir clasificarse con 0 puntos a mitad de temporada requiere un esfuerzo extra por parte de todos los participantes del equipo, por ello hemos aprendido de los errores, y comenzado un duro entrenamiento que incluye salir a correr por las mañanas, para unos, o gimnasio durante los dos próximos años para otros.

Aparte del quinteto oficial, Ignacio, San Juan, Pedro, Nacho y Seijo, esta vez, además, contamos con la incorporación de Manu que viene de su larga lesión que le ha tenido retirado de los terrenos de juego desde verano. Además, Santos seguirá aportando su carisma y esperamos seguir contando con la participación esporádica de Pablo Pérez, Andreo y Guedes, que tanto ayuda nos brindaron en la ida.

Por último, seguir animando a la afición que nos ha estado acompañando durante los partidos de ida a que siga acudiendo a nuestros encuentros y apoyando como solo ellos saben. Recodar, este martes 22 a las 15:00 si el tiempo y el otro equipo lo permiten: Goal Fiction - IES. Esta vez sí, esta vez, jugamos en casa.

viernes, 7 de enero de 2011

Avance informativo

Aprovecho que se acumulan las noticias para hacer una breve entrada con la que ir abriendo el apetito de nuestro lectores en vísperas de la segunda vuelta. En primer lugar, tenía que felicitar las fiestas en nombre de todo el equipo, y desear un año 2011 que nos traiga mucha suerte y felicidad materializada bajo forma de los buenos resultados que ya vamos mereciendo. Y para ello vamos a contar por fin tras una larga espera con la colaboración de Manu, que ha recibido ya finalmente el alta médica, y con el que contamos para que se deje la sangre y la piel en cada partido en adelante para convertirse en el revulsivo que necesitamos. Se aproximan tiempos duros, oscuros y díficiles, para el equipo en conjunto y para cada uno de sus miembros, pero debemos festejar tambien el haber sobrepasado la barrera de las 3000 visitas... que si 300 espartanos montaron la que todos recordamos alla por las termopilas hace 2500 años, que no podremos hacer con 3000 hoy en día (si nos visitaran clones de leónidas por supuesto, lo cual en mi humilde caso no anda tan lejos de la realidad). Aprovechad pues para disfrutar de los buenos ratos y el sol de enero, y que cada uno se esfuerce hasta sentirse más que satisfecho, incluso más que sexy si me permitís, de su aportación.

jueves, 16 de diciembre de 2010

God Bless Titto 4 - Goal Fiction 1 : Con la miel en los labios...

… Y escarcha en el pelo. Nueva derrota del equipo favorito del público - y de la crítica, sin necesidad de comprar a algún Eduardo Inda o sucedáneo de subnormal de hecho - en un partido que por momentos dejo muy buenas sensaciones aunque luego sus esperanzas se vieran frustradas. Con un comienzo enérgico y fulgurante, con mucha presión muy arriba al rival, el equipo empezó amenazando. Sin miedos, con ganas, sabiendo lo que hay que hacer y pasándolo bien. Y tanto va el cántaro a la fuente… que todo el trabajo del equipo vio finalmente sus frutos materializándose bajo forma de un gol, que por primera vez nos colocaba merecidamente por delante. Después de ello, un par de ocasiones, juego mas que aceptable, buenas triangulaciones que acabaron en un par de tiros al palo. Y así acababa la primera parte, con nuestro equipo arriba en el marcador y con más méritos encima.
Pero la segunda mitad fue otro cantar, quedó demostrado que si bien sabemos ya cual es el camino del triunfo, no nos es nada fácil seguirlo. Tenemos menos físico que Stephen Hawkins - valga la ironía. Si bien tenemos que reconocer que ellos tenían 5 cambios, es decir, que hemos jugado contra dos equipos enteros, quizás por eso sólo hemos ganado medio partido. Pedro, que estaba haciendo un partidazo presionando bien arriba, se vio superado por las ganas cuando el cuerpo ya no le respondía tan bien, ocasionando algún fallo leve. Seijo, que estaba supliendo a Guedes en la portería con una actuación sobresaliente tuvo alguna que otra distracción, que se sumaban a las de la defensa. Todo el equipo en general se contagió del síndrome de Santos; y entre nervios, fatiga y apatía, el rival nos sacó del partido y se vino arriba. Nacho, Guedes, y un servidor, que hasta el momento tenían una actuación mas que notable, empezamos a notar la falta de ideas y de fuerza para realizarlas. Con la excepción de Ignacio, que tuvo una soberbia actuación en todas las facetas del juego, excelente en defensa y con buen criterio y habilidad a la hora de distribuir el juego. Todo ello acabó en una remontada del rival ante un equipo impotente en el que empezaban a crecer la desconfianza y la inseguridad de partidos anteriores.
Pero aprovecho a hacer un llamamiento al equipo, a seguir jugando como hemos empezado, con ganas y sin presión , para divertirnos, sin miedo a tirar ni a perder la bola; cada vez que nos encare un rival, a defender con todas las ganas para que no nos supere, y cada vez que encaremos nosotros, a probar lo que nos apetezca que pueda servir al equipo. Juega para ser recordado.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Largo YA! 5 - Goal Fiction 0 : No envié mis hombres a luchar contra los elementos.

Las grandes derrotas, siempre dejan grandes marcas para la posteridad. Todo español tiende a fracasar cuando más se espera de él; así, en la época dorada del imperio español, allá por el siglo XVI (tal vez no guste una lección de historia, pero al igual que ahora podemos decir orgullosos "Soy español, ¿a qué quieres que te gane?", en su momento decíamos en su lugar que "en nuestro imperio nunca se ponía el sol"); Felipe II - sí, el mismo al que se las ponían en bandeja de plata - tuvo la brillante idea de mandar a la Armada Invencible (irónico calificativo, y no, no es la misma que la que gana las copas Davis en tenis) a dejarse masacrar en Inglaterra por una tormenta muy bien utilizada por sus enemigos. Ante tal épico fracaso ( la reina de Inglaterra le señalo con desdén entonando el primer "EPIC FAIL" de la historia) sólo se le ocurrió excusarse con esa frase que pasó a la posteridad : "No envié mis barcos a luchar contra los elementos". Y luego señores, entramos en una decadencia que nos dejó como estamos ahora mismo.




Bueno, dejandonos de parafernalia que distraigan y aburran al lector - ya que la crónica se hace esperar, que por lo menos sorprenda - eso mismo le ocurrió al equipo Goal Fiction la pasada jornada. Goal Fiction empezó el mejor mes (obviamente diciembre, por si algún desorientado se lo pregunta) de la peor manera. Con un equipo inicial con sorprendentes y excelentes novedades como Alberto o Andreo (alias "el desertor"); con más ganas y calidad que nunca y frente a un rival considerado asequible, se plantó en el campo dónde todo salíó de la peor manera posible. Un frío de esos que te dejan medio moradas las pelotas -hasta las de futbol -, lluvia y viento, el terreno mojado y la pista casi impracticable (solo para nosotros, el rival, al estilo de aquel Athletic de Clemente que regaba San Mamés para dar la bienvenida al rival, se adaptó sin el mas mínimo inconveniente); pero eso sí, el publico contrarrestó más fiel y cálido que nunca, apoyando al equipo contra viento y marea - literalmente - hasta el final. Eso es ser incondicional, porque, amigos, no era nada fácil. Más dura será la caída. A más esperanza y apoyo del público, peor espectáculo dio el equipo.

Todo empezó torcido cuando tras la baja temporal de Guedes, mi actuación bajo los palos fue más propia de Pavarotti. Tras dos cantadas demasiado tempranas, Seijo se encargó de la meta con una actuación más que notable, por encima de toda expectativa, y el equipo se encargó de atacar. Pero falto de ideas, movilidad y agilidad y habilidad sobre un terreno mojado, solo la frescura de Alberto aportó algunas ocasiones; y sólo gracias a su habilidad y su desborde pudimos plantear algún peligro al portero rival, pero siempre llegamos muy forzados para materializar nada. Y con alguna jugadilla de Alberto y algún pase de Andreo se acabó nuestro espectáculo, que el público ansioso agradeció en exceso. El rival sin embargo, lejos de magnanimidad, tuvo el antojo de imitar el repaso que le dio el Barça de Guardiola al Real Madrid esa misma semana; y doy fe de que lo consiguió bastante fielmente, sino en cuanto a juego, en cuanto a sensación de impotencia y de distancia.
De ahí podemos sacar el mayor punto positivo de este encuentro: caballeros, nuestro mayor problema más que nada es la presión y el miedo escénico, como el Madrid en el Nou Camp.

Y peor aún, nuestro rival más asequible, aquel con el que desquitarnos, jugar con confianza, remontar el vuelo, coger sensaciones, etc… ERASMUS ha abandonado la liga interna. Así que a jugar toca. Son dos partidos menos, así que en lo que nos queda por lo menos juguemos sin presión, y a pasarlo bien. Y mañana Dios dirá, sino que se jodan los Goal Fiction del futuro.
Parodiando a John Lennon, cuya muerte conmemoramos recientemente: "All you need is Goal".

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Goal Fiction 0 - IES 1 : Show must go on

En lo que debió ser el partido con menos goles desde hace mucho tiempo en la liga interna de teleco, pero no por ello menos emocionante o intenso; el equipo favorito de la crítica, del público, de niños y mayores, cosecho una nueva y decepcionante derrota. Y digo decepcionante porque aunque el resultado fuera muy ajustado, pudimos (y moralmente debimos) haber conseguido mas. Con un récord de asistencia y apoyo en las gradas difícilmente repetible - y menos ahora que se aproxima la temporada de lluvias -; y notablemente gracias a la colaboración espontánea de Pablo Pérez, alias Paul Pierce - a.k.a. AB ("eibi"), y otra multitud de motes procedentes de la masa que le idolatra -, estrella del filial de basket, el equipo gozó de multitud de ocasiones y un dominio y una voracidad que no se habían visto hasta ahora. Si bien hay que admitir que estas ocasiones no fueron casi nunca claras ni finalizaron en disparos o ocasiones manifiestas para originar un gol, el rival tuvo aún menos pero supo materializar mejor. Los minutos finales fueron candidatos a entrar a la épica de las remontadas, con el equipo volcado, el portero Guedes liderando algún contrataque y el rival echando balones fuera o encarándose desagradablemente con el público (no todos los equipos poseen el mismo señorío, caballeros); finalmente quedaron como tantos muchos, como otro intento frustrado más que no merecerá ser recordado.
Y hablando de hechos que merecen ser recordados, al final del partido tuvo lugar un susto, que finalmente no fue nada, pero no pudo evitar preocuparnos a todos y dejarnos con mal cuerpo, y hay que aprovechar la ocasión para desearle una pronta recuperación al compañero que tanto se esforzó por el equipo.



Inaugurando sección, y como se acumulan las noticias, para los amantes del baloncesto tampoco llegan buenas noticias desde el MMT1 Estudiantes. El equipo sufrió una nueva derrota, 3º consecutiva en la racha, contra un rival no muy hábil técnicamente pero con una mas que destacable precisión en el tiro. Morimos poco a poco frente a un rival que no movía casi la bola pero te fusilaba en cuanto se parara a tirar. Partido decente del equipo, pero con errores de estrategia y concentración, que acaban pesando demasiado; no basta solo con tener buenos jugadores, y sino que se lo digan a los Miami HEAT.

Este miércoles si el tiempo lo permite, vuelven a jugar los dos equipos, con incorporaciones de lujo para suplir la baja del valiente lesionado Ignacio tras su trágico accidente (más aparatoso que otra cosa, pero dejémosle un lugar a la épica caballeros), y muchas ganas de romper rachas. Aprovechando el 19 aniversario de la muerte del gran Freddy Mercury la semana pasada (perdón por tardar tanto en actualizar, pero ciertas ocasiones no se pueden dejar pasar), recuerden, por muy mal que vengan dadas las cartas, show must go on.